Lo que ha llegado en albaranes y todavía no es de ningún producto del catálogo. Únelo al producto que ya existe o da de alta uno nuevo. Los restaurantes no esperan a esto: ya han podido enviar su albarán.
El importe es proporcional a los días del mes que el establecimiento ha tenido el módulo. Es un listado para preparar las facturas, no una factura: no lleva IVA ni numeración.
Cuando alguien corrige el número o la fecha de un albarán leído sin perfil, Cryma apunta en qué sitio del papel de ese proveedor estaba el dato y lo lee de ahí en sus siguientes albaranes. Al establecimiento que lo corrigió le sirve desde ese momento; a los demás, sólo cuando aquí se da por bueno. Los establecimientos no ven esta lista.
Una versión se publica una sola vez y no se cambia. Para probarla, asígnasela primero a un establecimiento en la rejilla de arriba; cuando vaya bien, ponla como «versión para todos». Si sale mal, retírala: deja de ofrecerse.
Seleccione la acción que desea realizar sobre los elementos seleccionados.